domingo, 26 de octubre de 2014

"Si se continúa amando sinceramente lo que es en verdad digno de amor"

El sembrador con sol poniente, de  Vincent Van Gogh

"En lo que me concierne, debo tornarme un buen predicador, que tenga algo bueno que decir y que pueda ser útil al mundo, y tal vez me convendría conocer un período de preparación relativamente largo que quedara sólidamente confirmado en una firme convicción antes de ser llamado a hablar a otros... Desde el momento en que nos esforzamos en vivir sinceramente, todo será para buen fin, hasta si debemos inevitablemente tener penas sinceras y verdaderas desilusiones; cometeremos también gruesas faltas y haremos malas acciones, pero es verdad que es preferible tener el espíritu ardiente, aunque se deban cometer más faltas, que ser mezquino y demasiado prudente. Es bueno amar tanto como se pueda, porque ahí radica la verdadera fuerza, y el que mucho ama realiza grandes cosas y se siente capaz, y lo que se hace por amor está bien hecho. Cuando quedamos impresionados por uno u otro libro, por ejemplo, tomando al azar: La golondrina, La alondra, El ruiseñor, Las aspiraciones del otoño, Veo desde aquí una señora, Amaba esta pequeña ciudad singular, de Michelet; es porque estos libros han sido escritos con el corazón, en la simplicidad y pobreza del espíritu. Si se tuvieran que pronunciar algunas palabras pero con un sentido, sería mejor que pronunciar muchas que no serán más que sonidos huecos y no costaría nada pronunciarlas por la escasa utilidad que tendrían.

Si se continúa amando sinceramente lo que es en verdad digno de amor y no se derrocha el amor en cosas insignificantes y nulas e insípidas, se logrará, poco a poco, más luz y se llegará a ser más fuerte."

-Vincent Van Gogh, Cartas a Théo. 

sábado, 11 de octubre de 2014

Ilustraciones de Lesley Barnes


Pájaro de fuego.


Castillo en el bosque encantado.


El león domador


Belorefonte y pegaso


El héroe

Para ver más ilustraciones de ella, pueden seguirla en su página o en su perfil de facebook. 

sábado, 4 de octubre de 2014

Poemas de José Eugenio Sánchez

Según su ficha, nació en Jalisco, en 1965 y actualmente vive en Monterrey, Nuevo León. Obtuvo el X Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe en 1997 por el libro Galaxy Limited café (los poemas incluidos en esta entrada pertenecen a esa edición) y el Premio Poesía Joven de Monterrey 1991. Entre otras de sus publicaciones se encuentran La felicidad es una pistola caliente, Physical graffity, El azar es un padrote y Tentativa de un sax a medianoche. Ha sido becario del Centro de Escritores de Nuevo León en 1992, del Fondo Estatal de Nuevo León en 1996 y 1999 y del FONCA en 1997 y 1999. Es un artista multidisciplinario que también se dedica al performance (fenómeno poético underclown) y a la escritura de guiones cinematográficos. 


27 de julio de 1967 (esas palabras ruborizarían a cualquier marinero)

desde el lomo de la bestia de hierba
donde el sol desparrama los primeros síntomas de su fiebre amarilla
camionetas repletas e mariguana descienden la sierra rumbo a la frontera
entre balaceras y mujeres que caminan despreocupadas
(helicópteros punta de flecha en el cielo transportan
polvo
que vale siete mil ovejas tres mil camellos quinientas
yuntas de bueyes quinientas burras y ganados
hormigueando sobre la tierra)
cuando el mundo era un muestra de zacate sobre
un gran arenal
aquí ya habían llegado los extraterrestres
cuando creían que el mundo era una torre de barro
que se alzaba cerca de las nubes
o una superficie plana sostenida por tres patas como
una mesa
o un gran ruido girando en el gramófono del cosmos
aquí los extraterrestres construían pirámides
y jardines y cascadas y libros invisibles y moléculas de wolframio
y películas de terror (aún censuradas)
y varias playas nudistas
y no descansaban
cuando se creía que el mundo era una especie en
extinción
o que no existíamos
o que un tipo musculoso lo cargaba
o que un accidente magnético lo mantenía dubitativo
o que era una eclosión acuífera fragmentada a distintas
temperaturas
o la lejanía de un telescopio o un código de barras
aquí los extraterrestres tallaban piedras
olla tumbas e inventaban el chantaje
ya habían sembrado codiciadas hierbas y afrodisíacos
y construido pistas de aterrizaje y documentos falsos y
grandes sobornos
y antes de irse o de que llegáramos
ya tenían empaquetado el resto del paisajes
dejando esos vacíos
donde las camionetas (y los helicópteros) entregan
 puntualmente su mercancía


banner flag

en 1800 y tantos se estaba enfriando en la ventana un gran pastel llamado américa
de todas partes llegaron por su rebanada
:las empresas de carbón usaron los huesos de 2 millones  1/2 de búfalos para poner el horno en su punto
y una nube  marrón se asó en el bosque

américa era un sol brillante reflejado en el missisipi
un casino en medio del desierto
un barril flotando en las cervicales de la cascada
un monte nevado con una luz ocre en el vértigo del precipicio como vaso de bourbon
en sus acantilados relinchaban los mustang tras la envestida de los mavericks
y en el eco se distinguía la geometría del falcon y otras especies que emigraron
dejando brotar del barro miles de hermosas torres petroleras

en 1800 y tantos el mundo era una sala de tortura
guerra opio
la venta de hong kong
había un rey perdiendo la cabeza
un fagot y un clavecín terminando una sotana
baudelaire y levavasseur buscando lecho en las baldosas
y la gente chillando como ratitas recién nacidas
amamantándose de sífilis y tuberculosis

américa era un arrastrar de cadenas en el rythm and blues
barco a vapor   casco de minero   tabaco rubio
enviando señales
una manta infectada de viruela cubriendo del viento
la planicie
una bota pisando la luna y otra los cuellos de los negros
en los campos de algodón
y lo que sucedió por azar: collar de mardi gras
pastizal de asfalto   bejucos mercuriales   frutos de
rascacielos:
hoy permanecen tintineando con fallas eléctricas
y fiebre delirante de horror químico


e (fragmanetos de sapporo)

no hay razón alguna para que esto esté sucediendo
la vida es breve
y la humanidad es el pie de atleta de un dios gigantesco
 y sudoroso
que se prepara para lo indecible

está sucediendo
a pesar de que unos se oponen
se disfrazan o son una pieza de ajedrez civilizado

está sucediendo
y unos personajes anónimos y deprimidos
celebran con sus copas que suceda


freedon fries

la libertad no dura
se pudre antes que un tomate

creí ser libre al hablar
y creí ser libre al cerrar la boca

y la libertad aún está disparando
desde un submarino que no detectan los radares

un puñado de granos de los pulmones de la cara
y el taconeo de muletas mutiladas

la libertad es una verde señora francesa
que ilumina con su antorcha el puerto de nueva york

la libertad es tan libre que no se ha detenido con nosotros
es esclava de lo que viene en gana y no le importan las consecuencias

y es que la libertad en sí misma es desnuda y feliz
por eso las autoridades nos protegen muy bien de ella


gordas sumas por una delgada credibilidad

calientes gritamos en medio del desierto pasando
cigarro mano en mano
somos los más imbéciles de los imbéciles que ocupan
grandes puestos
una redada    una evidencia
un hipódromo con las mejores apuestas
: un ácido
un solo de guitarra largo e intenso que todo tararean
nuestro engrudo adhiere el presente en la línea
 punteada del pasado
construyendo en la papiroflexia un alarido
porque entre nosotros
los pioneros del crack la web el código binario
algunos han cambiado el look
o de copilotos en un brilloso convertible estirando el
brazo de picnic
o en una raya en lo profundo de los hoyos nasales
somos una flor en la ventana
un baño de vapor cerca de la terminal de autobuses
un plato humeante saliendo del microondas
y pasamos entre el polvo del cielo
como una máquina sofisticada y moderna
que siempre ha estado obsoleta


frente a mi casa vive dios

en una casa muy grande
que tiene un inmenso jardín donde viven todos los gatos

el jardinero de la casa de dios es un tipo musculoso
que trabaja sin camisa

y de vez en vez vemos a dios en calzones
escuchando música en su cochera

o abrazando como dios a una muchacha
que lo abraza de la única manera en que se puede abrazar a dios

dios observa a los gatos que persiguen el amor
y las cucarachas

y con un gesto riega las plantas cierra las puertas
revisa su correspondencia o descorcha una polvorosa botella

así todos los días hasta que un día y de pronto
desaparece

una ambulancia afuera de su casa
nos hubiera dejado un poco más claras las cosas

pero no
sólo se esfumó y ya

o los gatos le dijeron: lárgate para siempre porque
no has hecho nada bueno
o durante su siesta las cucarachas se lo comieron

sábado, 20 de septiembre de 2014

20-9

"Era casi de música. Todo el color del cielo
se anudaba a su cola".

Canción para un gato muerto, Roberto Sosa.

Hace unos días murió el gato de nuestra casa, cría de otra gatita que teníamos (y que ahora vive con mis papás). Todos lo habíamos adoptado como propio en la familia. Unos días atrás, enfermó gravemente y no se pudo hacer nada para salvarlo. En principio, pensamos que había comido algún animal venenoso, como una de esas lagartijas o serpientes que siempre evitábamos en vano que cazara; pero cuando la perrita de la vecina cayó enferma exactamente de la misma forma, nos dimos cuenta de que lo habían envenenado. 

Doña Virginia,  quien perdió sus piernas debido a una enfermedad y entre sus pocas compañías se contaba su mascota ahora muerta, nos contó que tenía sospechas que unas vecinas calle abajo estaban repartiendo carne con veneno en diversas casas. Nuestra indignación fue grande. En principio consideramos que lo hacían con el fin de librarse de las molestias que causaban las mascotas o, ya más paranóicos, que quizás era una avanzada para darle paso a algún maleante. Yo siento que sólo es un síntoma más de una sociedad enferma. Siempre he pensado que una comunidad que no respeta  ni siquiera la vida de animales, que no puede sentir empatía por la vida más pequeña, es improbable que respete la de seres humanos y viceversa. Mi hermana, que es psicóloga, acostumbra decir que el maltrato de seres vivos es un comportamiento propio de sujetos con algún tipo de psicopatía y creo que la conclusión es obvia  si llevamos eso a un nivel de representación nacional ¿Qué se puede esperar de las personas en un país donde hay veinte asesinatos al día?    

viernes, 12 de septiembre de 2014

1914-1918: La guerra de las trincheras


Obra dibujada y guionizada por Jaques Tardi (Francia, 1946), uno de los historietistas más importantes de esa república, fue publicada en 1993. Narra diversas historias y retazos al respecto de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Bien podría decirse que es un cómic-documental, pues el autor se basó en diversos testimonios de la época, cartas y datos que pudo obtener, aunque intenta alejarse de los números y los historiadores.


Tardi toma distancia del registro histórico duro, ese que sobra en los libros de texto, y posa su lente sobre aquellos que no tuvieron derecho a réplica durante el conflicto: “No me intereso más que en el hombre y su sufrimiento, y mi indignación es grande”, nos dice. El autor recurre a los actores más directos, quienes han sido acallados por el paso del tiempo y forma un mosaico de proporciones cubistas que bien podría comparar con el Guernica en su discurso anti-belicista si no fuera porque la visión aquí es irónica y, desencantada. La narrativa se torna satírica y desesperanzada en muchos tramos y podría incluso decir, citando a Hayden White, que Jaques Tardi “contempla esas esperanzas, posibilidades y verdades en forma irónica, en la atmósfera generada por la aprehensión de la inadecuación última de la conciencia para vivir feliz en el mundo o comprenderlo plenamente"; así que al final no hay reconciliación posible con la realidad ni redención, por lo que todo se torna umbrío y nos deja con la sensación de que ninguna de lucha ha valido la pena.  


Una de las críticas que se le ha hecho a esta novela gráfica es que no cede la palabra a extranjeros y el mismo autor se excusa por ello, como el mismo nos dice: “Me he limitado al bando francés por dos razones ¿Cómo reaccionaron en combate los ingleses?¿Cómo era el estado anímico de los italianos? Es muy difícil imaginar la mentalidad de un joven en 1914. Por supuesto, la mayoría de las naciones participantes en el conflicto salen mencionadas y se hace constante alusión a los alemanes como "los boches" (he empleado ese término sin desprecio, pues era el que se usaba en esa época). Espero haber sido lo suficientemente claro para que nadie hable de sentimientos de venganza o nacionalistas. He querido hacer alusión a las pobres gentes de nuestras colonias, alegremente invitadas a participar en "la fiesta". Quien ha llamado mi atención es el hombre, sea cual sea su nacionalidad, el hombre de quien se dispuso, el hombre cuya vida no valía nada en manos de sus superiores...”. 


Sólo los soldados podían dar cuenta de esta carnicería y el mismo dibujante acepta que sólo les ha prestado imágenes. No hay tintes patrióticos aquí y los jóvenes sólo anhelan salir de ese infierno. Los guerreros no son heróicos ni siquiera valientes ¿Quién puede serlo ante tanta inmundicia? La derrota es a partes iguales y cada uno es llevado hacia el gran matadero, hacia la oscuridad que acecha como metáfora en alguna de las zanjas, en un túnel o incluso a la sombra de la “Tierra de nadie” donde habitan los fantasmas y  los cadáveres. Luego llega el silencio y, para los que sobrevivían,  sólo resta “el horror, el horror, el horror”  como escribió alguna vez Josep Conrad.


La guerra de trincheras es un texto poderoso, cada cuadro es un canto contra la estupidez y una muestra de los horrores de la contienda bélica. Recopilación de cifras, sucesos dispersos y pensamientos, nos revela la cloaca en la que se convirtió toda la humanidad durante ese período. A cien años de La Gran Guerra, vale la pena leer este trabajo y reflexionar.